El Gobierno y la Asamblea Legislativa no logran articular una sola posición en torno a la labor de la Coordinadora Nacional por el Cambio (Conalcam) en el proceso de socialización y aprobación de leyes.
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, César Navarro, explicó que la Conalcam es un «sujeto político» y, por lo tanto, la Asamblea Legislativa no puede actuar aisladamente.
«El Congreso no puede asumir decisiones sólo en función de criterios individuales de los parlamentarios. El Congreso tiene que asumir una posición política en función a la realidad social y política del país y hay más de 40 organizaciones sociales que se pronunciaron (Conalcam)», afirmó.
El presidente de la Cámara de Senadores, René Martínez, respondió que la posición del bloque que aglutina a los movimientos sociales afines al oficialismo no es determinante en la labor legislativa.
«Todas las organizaciones sociales tienen el derecho en democracia de hacer conocer sus posiciones, y es responsabilidad del Legislativo ver si se adoptan estas propuestas», explicó el legislador.
El presidente de Diputados, Héctor Arce, sostuvo: «Nosotros, sólo escuchamos a la Conalcam y a otras organizaciones sociales». El debate surge como consecuencia de la conminatoria de sectores sociales al Legislativo, de aprobar el proyecto de Ley contra el Racismo sin modificaciones.






