Erick Sheifer, abogado del ex dirigente cívico cruceño Branko Marinkovic, manifestó ayer que la familia de su defendido se siente «perseguida política en Bolivia» y que el ex líder regional no retornará al país mientras no existan garantías jurídicas para su persona.
«Vemos una persecución de tipo político a la familia Marinkovic. Primero se vincula a Branko en el tema terrorismo; se cita a su hermana; ahora aparece una supuesta secretaria (Jermy Delboy,) que no es tal y que ni la conoce Branko. Por último, se cita al abogado que defendía a Branko en Santa Cruz (Nenad Matkovic). ¿Qué sentido tiene esto?», se preguntó el abogado.
Luego señaló, en tono jocoso, que esperaba que «no los citen a sus hijos (de Marinkovic) que son menores de edad o no me citen a mí porque estoy defendiéndolos».
Marinkovic está fuera de Bolivia desde hace varios meses, luego que el fiscal Marcelo Soza —que investiga el caso de terrorismo que supuestamente se quiso alentar desde Santa Cruz— lo vinculara con la organización de Eduardo Rózsa, quien fuera abatido por la Policía en abril del año pasado.
«En tanto no exista seguridad jurídica, Branko no va a volver (al país). Eso sería como poner su cabeza en la guillotina», sostuvo Sheifer la mañana de ayer. Añadió que Marinkovic se encuentra «a buen recaudo» en el extranjero.
Aclaró al Ministerio Público que como su defendido no ha declarado ante la justicia, «no puede ser imputado ni acusado» en el caso terrorismo, que se va a definir la próxima semana con la acusación formal que interponga la Fiscalía contra los presuntos responsables.






