El fiscal Marcelo Soza, que investiga el caso de terrorismo en Bolivia, aprehendió ayer al ex presidente del Comité Cívico del Beni, Alberto Melgar, por sospechas de vínculos con la supuesta célula terrorista que habría estado al mando de Eduardo Rózsa.
Con Melgar, la lista de imputados asciende a más de 40 personas, la mayoría de ellas con detención preventiva en cárceles de La Paz y Santa Cruz. «Existen indicios suficientes (de nexos con terrorismo), por lo que el Ministerio Público ha dispuesto la detención de este ciudadano para someterlo a medidas cautelares ante el juez», afirmó ayer el fiscal Soza.
La hipótesis que maneja el investigador es que Melgar, en coordinación con el militar Zoilo Salces (detenido preventivamente en San Pedro desde mayo ), era el articulador de la supuesta organización terrorista en el departamento del Beni. «Hubo una reunión (con Rózsa) en Beni, donde Melgar envía a su hermano Hans para coordinar», dijo Soza.
Caso. Melgar llegó a La Paz por segunda vez para prestar su declaración informativa. Durante la mañana se entrevistó con Soza, quien, según dijo la abogada de Melgar, Verónica Suárez, se fue antes de que termine la declaración y dejó irregularmente la orden de aprehensión para su ejecución.
«Ha sido una aprehensión de la manera más ilegal que he conocido en toda mi carrera. No existe ningún indicio de culpabilidad contra mi cliente. Sin dar la cara, el fiscal no nos ha dado ninguna explicación de por qué está siendo aprehendido», protestó.
Más tarde, el ex cívico fue trasladado a las celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC), donde esperará la audiencia de medidas cautelares que se realizará en las próximas horas, ante el juez Rolando Sarmiento. Después de la declaración, Melgar manifestó que su aprehensión era «una payasada y una injusticia» cometida contra su persona, por el representante del Ministerio Público.
«Nunca se dio el caso que una persona inocente esté pasando por esta situación. Es así como se maneja la justicia en este país. Parece que ya no hay justicia, sino lineamientos políticos», lamentó al ingresar a las celdas.
Alegando su inocencia, más tarde sostuvo que si tuviera algo que ver en el caso terrorismo, «tengan la seguridad de que hoy no estuviéramos hablando entre nosotros» porque «tal vez estuviera en otro país». «Los grupos irregulares nunca estuvieron en nuestros planes, en esos momentos sólo habían reuniones por la causa autonomista», declaró.
Para su descargo, explicó también que se había enterado de la existencia de Rózsa por los medios de comunicación y supo que éste buscó financiamiento en el Beni, luego de la muerte del supuesto jefe terrorista el 2009.
Antes de su declaración informativa, aseguró que no creía el supuesto plan terrorista que quiso dividir Bolivia y que lo único que sabe es que hubo tres asesinatos en un hotel en Santa Cruz, cuando la Policía desarticuló a la supuesta célula. Se refería a la muerte de Rózsa y sus compañeros Arpád Magyarosi (húngaro-croata) y Michael Dwyer (irlandés), que cayeron en la balacera del 16 de abril del 2009.
El Avance del caso
Tras la detención de Alberto Melgar y la posible declaración de Tatiana, hermana de Branko Marinkovic, y de su supuesta secretaria, Jermy Delboy, el fiscal Marcelo Soza espera acabar con la investigación hasta la próxima semana.






