El presidente Evo Morales inició ayer una visita de tres días a Teherán cuyo objetivo oficial es estrechar la alianza estratégica e incrementar los vínculos económicos con el régimen iraní. Morales dedicó la jornada de ayer a visitar diferentes proyectos industriales y armamentísticos en la ciudad de Tabriz, situada a 600 kilómetros al oeste de la capital iraní, Teherán.
Allí recorrió una planta de fabricación de aviones y helicópteros, tanto comerciales como de combate, también una factoría de tractores, en cuya tecnología para el ensamblaje está interesado Bolivia.
Morales visitó también la localidad de Kandovan, una aldea que conserva vestigios arquitectónicos de hace seis mil años y que Irán pretende que sea declarada Patrimonio de la Humanidad. En principio, estaba previsto que Morales fuera recibido ayer por su colega Mahmud Ahmadineyad; sin embargo, la ceremonia de bienvenida fue pospuesta para la jornada de hoy.
Según fuentes de la embajada boliviana en Teherán, ambos mandatarios dedicarán toda la mañana al estudio de la cooperación bilateral, en particular en el sector industrial, la transferencia de tecnología y la colaboración financiera.
Las mismas fuentes explicaron que también se tratará de ultimar un acuerdo para un préstamo por valor de 200 millones de euros (unos 278 millones de dólares), que Irán concederá a Bolivia, cuya línea de crédito ya se abrió.
Asimismo, se firmarán diversos memorandos de entendimiento para cooperar en sectores como la minería, agricultura, la industria de maquinaria, el cemento y la alimentación.
Uno de los acuerdos con mayor proyección está relacionado con la posible exportación de 150.000 toneladas de soja de Bolivia a los mercados de Irán. Está previsto que Morales se desplace hoy hasta el Parlamento iraní, donde se reunirá con el presidente de la Cámara, Alí Lariyani.






