El acuerdo para la homologación de licencias de conducir de bolivianos que viven en España podría quedar sin efecto debido a que desde Bolivia se enviaron, en muchos casos, documentos falsos. El canciller David Choquehuanca reclamó a la Policía.
«En los últimos tiempos han estado mandando documentos falsificados. España nos da facilidad y en algunas instituciones hay licencias de conducir falsificadas; esto ha hecho que España revise (el pacto) porque no puede ser que allá vayan documentos ilegales para solicitar una licencia de conducir en España», denunció ayer el Ministro de Relaciones Exteriores después de compartir un almuerzo de confraternidad con su homóloga española Trinidad Jiménez.
Por un convenio entre Bolivia y España, firmado el 2007, ambos países reconocen, recíprocamente, los permisos y licencias de conducir de sus ciudadanos, siempre que se encuentren en vigencia. Choquehuanca dijo que «queremos llamar la atención de la Policía Boliviana». Luego advirtió que «por culpa de unos cuantos que quieren siempre evadir las normas y en complicidad con algunas autoridades», la comunidad boliviana podría ser perjudicada. El Canciller explicó que si las autoridades españolas encuentran documentos falsos, «por obligación y por responsabilidad no pueden seguir otorgando (licencias)».
Por otra parte, destacó los pactos que se firmaron con el país vasco en temas migratorios, principalmente el que «permite que los españoles que trabajan en Bolivia o los bolivianos que trabajan en España puedan recuperar sus aportes de seguridad social».
Acuerdo para la jubilación
Pacto
El acuerdo permitirá que los bolivianos que tengan aportes en España, puedan recuperar su dinero o cobrar su renta en Bolivia. Lo mismo ocurrirá con los españoles que aportan en el país.
Firma
El convenio será rubricado en la visita del Presidente español a Bolivia.
Rompen el protocolo en inauguración de proyectos
El protocolo oficial desapareció ayer de los actos en los que participó la canciller de España, Trinidad Jiménez, quien dijo sentirse «como si estuviera en casa» durante la inauguración de un proyecto de agua potable en el municipio de Ayo Ayo (La Paz), que beneficiará a 960 familias y es ejecutado por la Fundación ADRA y la cooperación española.
Junto a su homólogo boliviano David Choquehuanca, compartió todas las actividades que preparó la comunidad. Agradeció a la Pachamama y brindó con un vaso de cerveza. Sin importar las afecciones que podría provocarle la altura, como temía el Canciller boliviano, subió un cerro agarrada de la mano de doña Eliodora, una campesina, quien le dijo «vamos amiguita».
En el camino, charló con los comunarios y al llegar al tanque de agua que debía inaugurar, dijo: «¿Vieron? Tengo el corazón grande», en señal de que la altura no le afectó. Luego compartió un apthapi en plena plaza y preguntó cómo se agradecía en aymara.






