El Ejecutivo acusó ayer a la Iglesia Católica de buscar «desestabilizar» el proceso de cambio en Bolivia. Dijo que carece de moral para cuestionar al Ejecutivo, que hace política y que es portavoz de Estados Unidos.
«A la Iglesia lo que le interesa es desestabilizar un proceso de cambio», afirmó el viceministro de Descolonización, Félix Cárdenas.
La autoridad cuestionó de esa manera el documento que la Iglesia emitió en la reunión de obispos en Cochabamba, entre el 11 y 16 de noviembre, donde expresó su temor porque en Bolivia se instaure una democracia «puramente formal» y se cuestionó temas como la lucha contra el narcotráfico, la extrema pobreza y el alza de precios de los alimentos.
Cárdenas cuestionó, además, al monseñor de Cochabamba, Tito Solari, quien el 19 denunció que algunos jóvenes trafican droga en el Chapare cochabambino.
«Es una obligación moral que muestre pruebas», dijo Cárdenas.
En la misma línea que el Jefe de Estado, Cárdenas llamó a la Iglesia antidemocrática porque sólo los varones ejercen cargos de jerarquía. «Son puros hombres los que eligen al Papa, los que ofician misas. Cuándo van a permitir que una mujer sera obispo», indicó.
El mandatario Evo Morales cuestionó el viernes 19 la forma de elección del Papa. El vocero de la Iglesia, Marcial Chupinagua, sostuvo que la Iglesia no ingresará a una polémica con el Ejecutivo.






