El jefe policial, en declaración a La Razón, dijo que estos hechos de sangre violentos siempre han estado relacionados con tareas de narcotráfico, ya que en ninguno de ellos hubo robo de especies o vehículos, sino sólo la ejecución de la víctima.
Gonzales se negó a detallar del número de casos registrados el 2010 en Santa Cruz. «Esta información estadística está en archivos, pero son datos reservados», dijo. Señaló que la mayoría de las víctimas son varones y que de cada 10 asesinatos, ocho tienen como blanco a extranjeros.
Consultada sobre estos posibles ajustes de cuentas, la fiscal de Distrito, Arminda Méndez, sólo dijo: «No puedo hablar de lo que no sé, yo no sé si son o no ajustes de cuentas».
Gonzales explicó que se presume un ajuste de cuentas cuando, durante las investigaciones, no hay una parte denunciante, no hay familiares y no hay quién siga los casos. «Entonces, de oficio nosotros investi-gamos cuáles pudieron ser los motivos y siempre terminamos en el punto de que ese sujeto estuvo vinculado al narcotráfico», declaró.
La Razón hizo una revisión de casos de asesinatos con signos de ajustes de cuentas, entre enero y lo que va de noviembre en Santa Cruz. Halló 26, desde los que fueron baleados, degollados, hasta quemados.
Estos actos violentos en los que se ejecuta a personas en plena vía pública, causan un impacto psicológico a la ciudadanía, apuntó Gonzales. Advirtió que en una balacera se puede llegar a herir a inocentes. Un caso de éstos se dio el 6 de noviembre, cuando una mujer y su hijo estaban cerca de la víctima de un sicario.
Para el jefe policial, una de las causas para el registro de estos casos en Santa Cruz es que es una ciudad cosmopolita y un punto de acceso para turistas extranjeros.
Imprevisible. Gonzales dice que «Santa Cruz no es la ciudad del te-rror, es una ciudad con más de dos millones de habitantes y tiene una vida nocturna que de por sí pone en riesgo a los ciudadanos». Aseguró que el delito es imprevisible y no se puede evitar, pero sí prevenir.
Al respecto, el comandante de la Policía, general Óscar Nina, sostuvo que «se está trabajando en eso, son procesos investigativos a fin de identificar y conocer los orígenes de esas muertes que no necesariamente pueden responder al narcotráfico. Ni las mejores policías del mundo confrontan este tipo de problemas».
El director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) de Santa Cruz, Edward Barrientos, señaló que la indagación de asesinatos es coordinada con la FELCC, unidad que comanda el trabajo que se realiza.
El viceministro de Seguridad Ciudadana, Miguel Vásquez, indicó que le preocupa los ajustes de cuentas. «Como ex director de la FELCN y ex comandante de la Policía, pienso que éste es tiempo para articular respuestas», manifestó la autoridad.
FELCC dice que no hay sicarios
El director departamental de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) de Santa Cruz, Miguel Gonzales, reconoció que hay personas que matan por dinero, pero que no son considerados como sicarios porque esa actividad no es su modo de vida, sino que sólo hacen un trabajo y luego desaparecen. «Conocemos que la persona que ejecuta a otra por dinero es un sicario, pero no creo que sea el caso en Santa Cruz, aquí quien asesina por dinero desaparece tras su labor, es decir que ha sido contratado particularmente para matar a una persona (no a varias)», sostuvo.






