El fiscal general del Estado, Mario Uribe, ordenó ayer al fiscal de Distrito de Cochabamba, Camilo Medina, iniciar de manera inmediata una investigación sobre la presunta vinculación de menores de edad en actividades de tráfico de cocaína en la zona del Chapare.
A través de un instructivo, Uribe dispone la intervención del Ministerio Público, «con el propósito de precautelar el interés superior de las niñas, niños y adolescentes, en cumplimiento de los fines y funciones encomendados por la Constitución Política del Estado y la ley».
El jueves 18 de noviembre, el arzobispo de Cochabamba, monseñor Tito Solari, expresó su preocupación porque, en un viaje que realizó a poblaciones del trópico cochabambino, recibió denuncias en sentido de que algunos jóvenes de secundaria se estarían dedicando al tráfico de cocaína. Ellos, agregó, incluso amenazan con abandonar su casa, cuando sus papás les llaman la atención, debido a que cuentan con dinero. Indicó que compran celulares modernos y motocicletas.
En dos oportunidades, Solari aclaró que no se trataba de una denuncia contra el Gobierno. La versión de Solari fue rechazada por el Ejecutivo que exigió a la autoridad eclesiástica pruebas de sus afirmaciones.
Incluso, cocaleros del trópico cochabambino pidieron que Solari abandone el país. El último jueves, el presidente Evo Morales desestimó el pedido de echar al arzobispo y ordenó a la Policía detener a niños que vendan droga.
Diligencias. El instructivo emitido por el jefe del Ministerio Público, además, señala: «Disponer y asumir la realización de las acciones y medidas correspondientes, en la atención de los hechos denunciados, y en caso de constatar la probable comisión de delitos, realizar todos los actos procesales e investigativos, y diligencias necesarias».
Uribe también autoriza que, en caso de ser necesario, se pueda conformar un equipo de fiscales, «para que actúen en forma prioritaria» y también expresa su total apoyo y cooperación para la investigación a realizarse en el departamento de Cochabamba.
El Arzobispo no irá a reunión cocalera
La vocera de la Iglesia Católica de Cochabamba, Marilú Bustamante, confirmó ayer la ausencia de monseñor Tito Solari en el ampliado de emergencia convocado para hoy por los cocaleros del Chapare, para evaluar las denuncias del prelado sobre un tráfico de cocaína por parte de jóvenes.
«La Iglesia siempre está abierta al diálogo, la Iglesia ha sido siempre mediadora en los conflictos y si va a haber una apertura al diálogo, no dará un paso atrás, pero la invitación al Chapare no tiene características de diálogo», explicó a los periodistas, según un reporte de la agencia ABI.






