El Gobierno tiene el reporte oficial de siete menores de edad utilizados por el narcotráfico en los últimos ocho años, según informó ayer el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti. Dijo que si bien el problema existe, «no se puede generalizar».
La autoridad reveló estos datos durante un informe oral que ofreció ante la Comisión de Política Social de la Cámara de Diputados para responder sobre la situación del narcotráfico en la zona del Chapare y las denuncias que hizo el arzobispo de Cochabamba, monseñor Tito Solari, sobre la utilización de menores en este negocio.
«Desde el año 2003 hasta ahora son siete menores que han sido encontrados en casi el mismo número de años en esa zona; entonces, por supuesto que no se puede generalizar, no se puede estigmatizar, es una vergüenza que se pretenda hacer eso, porque daña a esas comunidades», señaló Llorenti a los periodistas, tras su intervención en la que detalló los casos de los menores de edad implicados.
Casos. Ante la comisión declaró: «En 2003 fueron aprehendidos en Chipiriri dos personas: un estudiante de 15 años y un agricultor de 16 años; el 2005 (en la misma población) una persona; el 2007 en Isinuta tres, pero ya imputables, de 17 años; y el 2009, en Villa Tunari, un mototaxista de 15 años transportando sustancias controladas».
El 26 de noviembre, la fiscal de Sustancias Controladas de Cochabamba, Claudia Mansilla, informó que entre el 2003 y el 2010 se atendieron 45 casos de menores, de entre 12 y 16 años, vinculados con el tráfico de cocaína, de los cuales 24 correspondieron al Chapare. «Todos han sido encontrados en compañía de una persona mayor, ya sean padres, hermanos, tíos o parientes» que estaban traficando sustancias ilícitas, explicó.
El 18 de noviembre, Solari había declarado a la prensa que en el Chapare existe preocupación de padres de familia, profesores y pobladores, porque algunos jóvenes están involucrados en el narcotráfico, lo que provocó que el Gobierno y sus bases cocaleras en esa región le exijan pruebas y le criticaran por haber generalizado.
«Existe una preocupación grande de que los jóvenes, hay jóvenes de los colegios, sobre todo de secundaria, que en la noche salen para trabajar en el narcotráfico, en la cocaína, eso se da», señaló entonces el sacerdote, para luego aclarar que ésta no se trataba de una denuncia contra el Gobierno, sino de una preocupación por los jóvenes.
Llorenti ratificó ayer que el malestar se desató debido a la generalización y luego aseguró que este tipo de actitudes obedecen a una estrategia política. »No vamos a tapar el sol con un dedo, pero lo que se ha intentado hacer con algunas declaraciones y algunas acciones, como esta petición de informe oral, es instrumentalizar políticamente este tema», señaló.
Dijo que «no es casualidad» que la oposición le hubiera citado a declarar sobre este tema y denunció que esto forma parte de una «ofensiva gonista» que pretende estigmatizar con el narcotráfico a los menores que viven en el Chapare, porque ésta es la zona de donde proviene el presidente Evo Morales. «No lo permitiremos», advirtió.
Almaraz: no es novedad
El ex viceministro de Tierras, Alejandro Almaraz, aseguró ayer que existe una fuerte actividad del narcotráfico en el trópico de Cochabamba y que «desde siempre» ha utilizado en el Chapare a niños y adolescentes como pisacocas.






