El Movimiento Sin Miedo (MSM) calificó como autoritario al gobierno de Evo Morales y anunció que encaminará una estrategia orientada a defender el proceso de cambio y constituirse en una alternativa política frente al MAS.
Esta posición es parte de las decisiones del Comité Político de los Sin Miedo, que se reunió el fin de semana para analizar la situación política del país. El fundador del MSM y ex alcalde de La Paz, Juan del Granado, informó que hay actitudes autoritarias en el poder.
Explicó que existe la necesidad de defender el denominado proceso de cambio frente a «una peligrosa conducta intolerante, poco democrática y cada vez más autoritaria del Gobierno, que no reconoce la crítica y que, por el contrario, persigue a los opositores, peyoriza los criterios distintos y está desprestigiando a las instituciones de la sociedad».
El viceministro de Coordinación con los Movimientos Sociales, César Navarro, afirmó que las declaraciones de Del Granado obedecen a un afán oportunista y responde a una tendencia social demócrata de derecha.
El ex alcalde aseguró que su partido consolidó una presencia nacional que se traducirá en una alternativa al MAS, no sólo para las elecciones generales del 2014, sino a partir del próximo año.
«El ampliado nacional del Movimiento Sin Miedo ha definido una ruta de trabajo para construir una renovada alternativa, no para el 2014, sino para el 2011, o sea para responder a las expectativas del país hoy día, para orientar la acción política de los ciudadanos y para orientar la propia perspectiva del país», anunció.
Para Navarro, la ex autoridad adecúa sus acciones a la coyuntura. «Ayer estuvo con la izquierda y la Unidad Democrática Popular, estuvo con el gonismo y ayer apoyó también al MAS», recordó.
El MSM y el MAS participaron como alianza en varios procesos electorales, pero en el último año rompieron su pacto. «Sus verdaderas intenciones las sacó a relucir esta gestión. Cuando se confunde aspiración con ambición, reluce la ambición de poder», explicó la autoridad de Gobierno. Los Sin Miedo se fijaron 10 desafíos, entre ellos afianzar la democracia y revalorizar la Asamblea.






