El ex mandatario toma la palabra y relata su versión. Lamenta que después de cinco años de producirse la desactivación «irregular» de los misiles chinos, durante su gestión, ningún fiscal le haya tomado su declaración. Teme que el actual Gobierno retire el tema de la agenda bilateral con Estados Unidos, dejando de lado una protesta formal diplomática, que él alentó. Pide, en última instancia, que el Gobierno del país del norte presente un desagravio público ante Bolivia.
— Según el ex embajador David Greenlee, los misiles fueron desactivados y entregados a Estados Unidos durante su gobierno a espaldas suyas, ¿es cierto?
— Creo que el testimonio del ex embajador contribuye a esclarecer muchos de los aspectos que el Ministerio Público no se molestó en indagar. Después de todo, hay temas que se obviaron como que yo estaba fuera del país durante el operativo, que fue básicamente militar y no alcanzó a la Presidencia, y que la cadena de información no se efectivizó…
— ¿Cómo fue dicho operativo, qué sabe de él?
— Los días que precedieron y siguieron al del operativo (primeros días de octubre) fueron quizás los más sensibles de mi presidencia. Se había conocido un fallo del Tribunal Constitucional que dejaba sin efecto la convocatoria a elecciones de diciembre del 2005, en tanto se reasignen los escaños. Entonces, comencé un maratónico proceso de negociaciones con los líderes políticos en procura de salvar el proceso electoral… Fueron momentos cruciales que me forzaron a declarar al retorno al país que si no se celebraban las elecciones, volvería a la Corte Suprema ese mismo lunes.
— Estaba renunciando…
— Sí, si se lo quiere ver así.
— ¿Por qué cree que fue irregular el operativo?
— Los detalles del operativo fueron hechos públicos en un informe completo que conoce el Gobierno y la opinión pública. En él se da cuenta del origen del problema, de por qué los militares decidieron desactivar los misiles. El error es que en mi ausencia, el viernes 29 de septiembre del 2005, los mandos militares en coordinación con el Ministerio de Defensa suscriben un convenio, del cual tomo conocimiento mucho tiempo después, y que se lo hace fuera del orden legal que rigen las relaciones bilaterales entre dos naciones.
— ¿Cuál fue el papel de la Embajada de Estados Unidos?
— Precipita la suscripción del convenio, el que no se canaliza por las vías regulares… La misión militar norteamericana actuó deliberada y conscientemente al promover una actividad irregular… Estados Unidos presionó, ejecutó y logró su objetivo. Las razones las debe explicar el Gobierno de ese país.
— Cuando se enteró, ¿qué medidas tomó?
— Tomé varias medidas. Para comenzar, pedí un informe, que me llegó los primeros días de enero del 2006. Al verlo, mi reacción fue inmediata: acepté la renuncia del Ministro de Defensa, destituí al comandante del Ejército, el general Marcelo Antezana, ordené procesos de orden militar contra todos los involucrados, y dispuse que se presente una protesta formal diplomática contra EEUU.
— ¿Qué le pide al Gobierno?
— Creo que la política debe apuntar a reclamar una explicación, una reparación y un desagravio por este caso a Estados Unidos.
— ¿Está pidiendo un desagravio público a EEUU?
— Hay muchas salidas que se pueden encontrar a través de los canales diplomáticos. Lo que hay que hacer es desagraviar al país.
— ¿Es posible cerrar un acuerdo marco entre ambas naciones sin solucionar este tema?
— A mediados de este año fui convocado por el encargado de Negocios de la embajada, John Creamer. En la reunión reclamé a Estados Unidos una comunicación oficial de que, como Presidente, no suscribí ningún convenio ni recibí ningún dinero, además del seguimiento a la protesta diplomática que hice.
— ¿Qué le respondió?
— Que Estados Unidos no reaccionaría ni tomaría ninguna acción porque el Gobierno actual no hizo ningún reclamo oficial… Al respecto, uno de los cables de WikiLeaks, colgado en el sitio de la Vicepresidencia, da cuenta de que en octubre del 2006 el propio Vicepresidente pide al entonces embajador Goldberg retirar el tema de los misiles de la agenda.
— ¿Qué opinión tiene del trabajo del Ministerio Público?
— Tengo un reclamo al Ministerio Público: cinco años después no tomaron mi declaración, pero tampoco hicieron una investigación seria y confiable… Quizás algunos están molestos porque cuando estaba como Presidente dispuse que a partir del 2006 ningún fiscal recibiría salarios de la embajada americana.






