La Fiscalía pedirá la extradición del suspendido gobernador de Tarija, Mario Cossío. El canciller David Choquehuanca recordó que existe un tratado de extradición entre Bolivia y Paraguay, en el marco del Mercado Común del Sur.
El suspendido Gobernador de Tarija se encuentra en Paraguay, a la espera de que el Consejo Nacional del Refugiado (Conare), presidido por el gobierno de Fernando Lugo, se pronuncie sobre su pedido de asilo.
Por el momento, Cossío goza de un «refugio provisorio». La autoridad suspendida por la Asamblea de Tarija, el 15 de diciembre, está acusada de un daño económico al Estado de 1,3 millones de bolivianos por la irregular compra de asfalto.
En Tarija, la justicia lo declaró en rebeldía y se emitió la orden de aprehensión a nivel nacional. El fiscal del caso, Gilbert Muñoz, explicó que el Ministerio Público remitirá a la Fiscalía General todos los antecedentes del caso para que sea esa instancia la que tramite la extradición de la autoridad.
«El paso siguiente es que el Fiscal General emitirá un requerimiento a la Policía Nacional y a Interpol para su captura y luego proceder a su extradición», precisó. El acusado reapareció el domingo, en una entrevista concedida al diario ABC de Asunción. Denunció que fue derrocado por la dictadura y que su vida corría peligro en Bolivia. «No existe ninguna garantía para mi vida, mi seguridad y mi libertad», denunció.
El Canciller afirmó que el gobierno boliviano tiene 90 días para enviar toda la información sobre Cossío al Conare para persuadirla de rechazar la solicitud del gobernador suspendido.
Choquehuanca insistió en que no existen razones para que el acusado haya ‘escapado’ de Bolivia y negó una persecución política. «No hay persecución política», insistió.






