Un eventual acuerdo político para una salida boliviana al mar con soberanía, fracasaría si se lo lleva a un plebiscito porque la mayor parte de los chilenos no acepta ceder soberanía, advirtieron ayer legisladores del vecino país. Ex cancilleres ven riesgosa una consulta en este tema.
El diputado del Partido por la Democracia (PPD) e integrante de la Comisión de Relaciones Exteriores, Jorge Tarud, declaró a La Razón que los que propusieron la ley para llamar a un plebiscito en caso de cesión territorial, están conscientes del resultado respecto a Bolivia.
«La inmensa mayoría (de chilenos) quiere una integración física con Bolivia, pero sin cesión de soberanía», explicó Tarud, quien es uno de los proponentes del proyecto de ley que busca modificar su Constitución para que el Presidente llame a un plebiscito, «particularmente cuando se trate de una eventual cesión de soberanía sobre el territorio nacional».
Bolivia y Chile, en el marco de una agenda de 13 puntos, dialogan sobre el tema mar. Los bolivianos, tal como está en la Constitución, demandan una salida soberana al Pacífico. Entre las fórmulas que se manejaron en el pasado, está un corredor con continuidad marítima al norte de Arica.
El ex canciller Javier Murillo consideró que un plebiscito en Chile sobre el tema del mar, sin la información y «una voluntad orientadora positiva y eficiente por parte de Chile», tendría un resultado negativo. «Si es negativo, los próximos gobiernos chilenos podrían usar el resultado para cerrar cualquier negociación», advirtió.
El senador Eugenio Tuma (PPD) también reconoció que una consulta en su país sobre el caso boliviano tendría resultados negativos. «La sociedad aún es reacia a otorgar salida soberana al mar a La Paz», dijo.
Los mandatarios Sebastián Piñera y Evo Morales decidieron formar una comisión especial para acelerar la resolución de la agenda bilateral. No se informó de alguna fórmula en debate, aunque Piñera, en varias ocasiones, sostuvo que es necesario avanzar en soluciones factibles.
Tarud afirmó que el proyecto de ley sobre el plebiscito recibió apoyo de opositores y oficialistas. «Pienso que sí va a tener el respaldo de la mayoría (del Legislativo)», anticipó el parlamentario, quien añadió que la propuesta fue puesta a conocimiento del Ejecutivo. «Hoy (por ayer) lo conversamos con el Ejecutivo y quedó en estudiarla», explicó Tarud.
El diputado chileno Marcelo Díaz, del Partido Socialista (PS), evitó referirse al resultado de una eventual consulta sobre el tema, aunque reconoció que «no le gusta a ningún país ceder soberanía». El ex canciller boliviano Gustavo Fernández sostuvo que la propuesta «puede verse como un intento de poner obstáculos a cualquier solución (en el tema marítimo)».
Tarud explicó que la iniciativa no se aplicará en caso de que se acuerde una salida sin soberanía. La propuesta se hace en momentos en los que Chile responde a una demanda peruana sobre límites en el mar territorial. Bolivia decidió pedir informes sobre este tema.
Rechazo en encuestas
En octubre del 2010, el senador Pablo Longueira, del UDI, planteó la necesidad de agendar un plebiscito para resolver la cuestión marítima con Bolivia. Encuestas reflejan que el 80% de chilenos no apoya la cesión de territorio con soberanía.
Piñera: El año 2012 será clave para el diálogo
El Gobierno chileno advirtió de un complejo escenario con Bolivia el 2012, toda vez que ese año vence el plazo en que los bolivianos, de acuerdo con su Constitución, deben denunciar o renegociar los tratados internacionales contrarios a su Carta Magna.
La posición fue expresada por el presidente Sebastián Piñera en la segunda reunión celebrada con los partidos políticos. El tema de plazos, según el diario La Tercera, inquieta a Chile, pues podría llevar a Morales a desahuciar el tratado limítrofe de 1904 a causa de que el artículo 267 de la Constitución, aprobada en enero del 2009, señala que se debe buscar una salida soberana al Pacífico.
El canciller chileno, Alfredo Moreno, por su parte, en una evaluación de gestión, destacó el diálogo con Bolivia. «Seguimos trabajando en esta agenda de 13 puntos, que no es otra cosa que una agenda abierta que incluye todos los temas que le interesan a los dos países. Vamos a seguir trabajando en eso», sostuvo.






