El vicepresidente Álvaro García aseguró ayer que Ignacio Villa Vargas, alias El Viejo, sólo dio la pista para iniciar la investigación del caso terrorismo, porque en el proceso, gracias a la declaración de varios testigos voluntarios, se avanzó en el esclarecimiento de este caso.
«El Viejo ayudó a encontrar la punta del ovillo», afirmó García, quien señaló que al principio fue irrelevante la información facilitada por Villa Vargas. «Lo que fue relevante fue lo que encontramos después», afirmó.
El 16 de abril del 2009, un grupo de élite de la Policía desarticuló al grupo terrorista liderado por Eduardo Rózsa, quien fue abatido junto a Árpád Magyarósi y Michael Dwyer, en el hotel Las Américas, en Santa Cruz.
El fiscal del caso terrorismo, Marcelo Soza, consideró inicialmente a El Viejo como testigo clave, porque, entre otros aspectos, facilitó información que vinculó con el caso a líderes político-empresariales cruceños.
El jueves 13 de enero de este año se difundió un video donde El Viejo recibe 31.500 dólares de una persona de la que sólo se escucha su voz. Diferentes fuentes aseguraron que la voz pertenece a Carlos Núñez del Prado, ex director de Seguridad Ciudadana del Ministerio de Gobierno.
García aseguró que El Viejo «dio una información y a partir de ahí, de esa información, se empezó a tener datos y más datos» que ayudaron a «desenmascarar el acto más agresivo contra el Estado boliviano en los últimos 70 años».
Dijo que gracias a testigos que se acercaron a la Fiscalía de manera voluntaria se logró avanzar en las investigaciones y dar con otro tipo de organizaciones como el grupo La Torre y empresarios, como Branko Marinkovic, que ayudaron a la célula terrorista.
El Gobierno denunció, en junio del 2009, que el grupo La Torre, integrado por empresarios, cívicos y líderes cruceños, habría financiado las actividades terroristas de Rózsa con seis millones de dólares.
«Quienes estaban en el grupo La Torre comenzaron a acusarse entre ellos y ahí vimos que había un grupo de empresarios que financió con dinero la compra de armas, las casas de seguridad, los preparativos para hacer seguimiento y ataques a cuarteles de Santa Cruz, eso salió de declaraciones voluntarias (de personas) que se acercaron a los juzgados», reveló el Vicepresidente.
Villa Vargas apareció por última vez el 21 de mayo del 2009, cuando llegó a la ciudad de La Paz para prestar declaraciones ante la Fiscalía. Desde entonces no se lo volvió a ver; se presume que está en el vecino país de Argentina.






