El gobierno de Bolivia acusó, este domingo, a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de no difundir una investigación hecha en 1995, en sentido de que el masticado de la hoja de coca no daña la salud, y le exigió dar a conocer el reporte.
«La OMS ha terminado sus estudios sobre la hoja de coca. Lamentablemente los resultados no han sido difundidos, seguramente por solicitud de una potencia», afirmó el canciller boliviano, David Choquehuanca.
«¿Por qué la OMS no quiere difundir (el reporte), por qué tiene miedo?», afirmó el jefe de la diplomacia boliviana, entrevistado por la radio gubernamental de noticias Patria Nueva.
Bolivia defiende la masticación de la coca, como una práctica ancestral de los pueblos indígenas andinos, e incluso planteó a las Naciones Unidas que el hecho no sea tipificado como delito, de acuerdo a lo que establece, hasta ahora, la Convención de Viena de 1961.
«¿Qué dicen los estudios de la OMS? Que el masticado no daña a la salud humana, y no sólo eso, sino que recomienda que se hagan estudios sobre las cualidades alimenticias y medicinales» de la planta que se cultiva en Bolivia», dijo Choquehuanca.






