La Paz – Miles de personas se movilizaron en todo el país para respaldar la demanda a las Naciones Unidas de despenalizar el uso tradicional de la hoja de coca.
Calles, plazas y gobernaciones departamentales, así como los alrededores de la Embajada de Estados Unidos en La Paz, fueron escenarios para que se congregue la gente en la «jornada del acullico» en demanda de la despenalización que rige desde 1961.
El viceministro de Coordinación Gubernamental, Wilfredo Chávez, justificó la defensa de la coca y su industrialización porque «es una tradición ancestral».
«Estamos mostrando al mundo que la coca no es como se está satanizando. En su estado natural, nuestra hoja sagrada es una medicina», afirmó el presidente de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca), Ernesto Cordero, quien lideró una de las columnas de marchistas más grandes en La Paz.
«El acullico no es dañino, nos ayuda. Es por eso que no hemos desaparecido las culturas originarias», señaló Adolfo Chávez, presidente de la Confederación Indígena del Oriente Boliviano (CIDOB), en el masivo mitin frente a la Embajada de EEUU, edificio que estaba custodiado por la Policía.
En Oruro, el acto se realizó en la Gobernación de ese departamento, encabezado por su titular Santos Tito, asambleístas y organizaciones sociales. En Cochabamba, la movilización tuvo lugar en medio de una fiesta; mientras que en el Chapare los cocaleros salieron a la carretera a Santa Cruz.






