Luego de que el gobierno de Evo Morales observara la última propuesta estadounidense sobre el acuerdo marco, fuentes de la legación del país del norte reafirmaron el compromiso de avanzar hacia un acuerdo de respeto mutuo y buen entendimiento.
«Estados Unidos mantiene su compromiso de seguir trabajando con el Gobierno de Bolivia en el diálogo sobre un acuerdo basado en los principios de respeto mutuo y buen entendimiento», sostienen fuentes consultadas en torno a la posición de Washington sobre la decisión del Gobierno boliviano.
El canciller David Choquehuanca informó el viernes, en una entrevista con el padre Eduardo Pérez, que aún existen aspectos en el documento que «no son aceptables», por lo que el diálogo bilateral continuará.
La administración de Morales, en reiteradas ocasiones, acusó a Estados Unidos de injerencia y el 2008 expulsó al embajador Philip Goldberg. En reciprocidad, el país del norte expulsó al embajador Gustavo Guzmán. Con estos precedentes, se inició el trabajo hacia un nuevo acuerdo.
Choquehuanca adelantó que existen avances en las conversaciones, entre ellas, que la cooperación será de Estado a Estado. «No podemos dar detalles sobre el acuerdo marco, porque se trata de un documento que no ha sido concluido», respondieron las fuentes de la legación diplomática cuando se les consultó sobre los términos del futuro pacto.
El Gobierno esperaba concluir hasta fines del año pasado el diálogo que establezca los términos del nuevo relacionamiento. Hasta el momento no se estableció plazos para concluir esta labor. El vicepresidente Álvaro García afirmó el 25 de noviembre pasado que tomará al menos 100 años confiar en el Gobierno de EEUU.






