Uno de los tiros de arma de fuego que hirió a un sargento de policía, durante los disturbios de Caranavi, no salió del lado de los lugareños, sino de la retaguardia que acompañaba a los policías que intentaban desbloquear la carretera.
Así lo manifestó ayer el fiscal Carlos Fiorilo, quien investiga la muerte de dos pobladores durante el desbloqueo en Caranavi, entre el 7 y 8 de mayo del 2010, y que la semana pasada regresó a esa localidad con peritos balísticos del Instituto de Investigaciones Forenses (IDIF) para indagar sobre los 10 policías heridos de bala.
«Un sargento recibió un disparo por la espalda cuando se encontraba en la calle 3, cerca del surtidor de gasolina cuando (un contingente policial) estaba avanzando para controlar los disturbios. El proyectil era calibre 22 milímetros. No quisiera especular, pero lo que nos manifestaron los peritos es que el disparo fue por la retaguardia», dijo.
Se estableció que en el lugar, enfrente estaban los pobladores y «atrás estaban las cadenas de refuerzos de policías», cuando ocurrió la arremetida donde fue herido el policía. Fiorilo dijo que también investiga los disparos que salieron de un inmueble.
Precisó que el informe final de los peritos balísticos del IDIF se presentará hasta el 25 de febrero, donde se establecerá lo ocurrido en la muerte de Fidel Hernani y David Calizaya.






