El viceministro de Régimen Interior, Marcos Farfán, justificó ayer el traslado de Leopoldo Fernández al penal de Chonchocoro, acción calificada por familiares y parlamentarios como un atropello al ex prefecto de Pando.
Fernández, que es procesado por las jornadas violentas del 11 y 12 de septiembre del 2008 en Porvenir, Pando, fue cambiado de recinto penitenciario porque en San Pedro su vida corría peligro, según Farfán.
«Leopoldo Fernández venía asumiendo una especie de actitud de caudillo o de manejo y manipulación de los detenidos, particularmente en su sección», manifestó Farfán, quien también indicó que habían reportes en sentido de que la vida de Fernández peligraba por este tipo de diferencias.
Otro de los motivos que adujo el viceministro fue que el ex prefecto habría recurrido a artificios y artimañas para dilatar el proceso que le vienen siguiendo las víctimas de Porvenir.
Al referirse a otra de las razones, Farfán dijo que «se ha visto, por ejemplo, que para el día de su cumpleaños (22 de mayo) del 2010 invitó a 98 personas, quienes ingresaron a visitar a Leopoldo Fernández para festejarlo».
Karlo Brito, abogado defensor de Fernández, informó que ha presentado una demanda contra el director nacional de Régimen Penitenciario, Jorge Sueiro, por considerar que el traslado de su cliente está fuera de toda norma.






