La Cumbre sobre Seguridad Ciudadana que se realizará a fines de mayo priorizará en su debate la modificación y aprobación de normas para prevenir y combatir los delitos, y el diseño y puesta en marcha de un Plan Nacional de Seguridad Ciudadana.
Así se lo perfiló ayer en la reunión preparatoria del encuentro nacional, en la que participaron representantes de gobernaciones, municipios capitales, de la Corte Superior de Justicia, del Senado y del Alto Mando Policial.
«Esta cumbre (que concluirá con la firma de un acuerdo nacional) tiene que guiar a la Asamblea Legislativa sobre cuáles son las normas prioritarias que tienen que agilizarse», manifestó el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, en la inauguración del evento.
El viceministro de Seguridad Ciudadana, Miguel Vásquez, urgió la aprobación de una Ley de Seguridad Ciudadana, un nuevo Plan Nacional de Seguridad Ciudadana quinquenal y planes departamentales, con niveles de coordinación interinstitucional.
Añadió a la agenda de análisis un paquete de anteproyectos en torno a la prevención de robo de vehículos, de consumo de alcohol, de microtráfico y una Ley de Armas. Llorenti informó que se sacó a 350 policías de tareas administrativas y se los destinó a labores operativas. Hay, dijo, otros 900 uniformados.






