Desde que el 5 de mayo fue descubierta la camioneta blanca con placas clonadas parqueada cerca de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen, una cadena de irregularidades y dudas se cernieron sobre este caso.
Llamó la atención, incluso del ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, la lentitud con que avanzaron las investigaciones. Hoy, 12 días después del hecho, se realizará una inspección técnica de la camioneta para determinar si hubo alteraciones en su estructura.
El viernes 14, nueve días después de que se capturó el motorizado, se realizó una inspección al garaje de la Policía donde fue llevado y la fiscal que atiende el caso verificó que un precinto de seguridad que se había colocado en sus puertas fue violado.
Pero, además, el oficial a quien le fueron encargadas las llaves del motorizado en calidad de custodio, apareció con unas que en ese momento no sirvieron para ingresar al motorizado y verificar lo que había dentro de la cabina.
Lo que más preocupó a la fiscal fue que el número del chasis del vehículo fue cambiado, trabajo que requiere de una labor técnica.
Ese mismo día, mientras el Ministro de Gobierno informaba en una conferencia que el cabo Germán Loza, principal implicado en el caso, habría sido estafeta del comandante de la Policía, Ciro Farfán, el jefe policial declaraba que éste fue su chofer «casualmente».
Ayer, el mismo Farfán reconoció que fue su estafeta y que trabajó con él en la Dirección de Prevención de Robo de Vehículos (Diprove) y que luego Loza fue enviado al Comando General. Además, según reportó la Agencia de Noticias Fides, Farfán anunció que trabajarán para identificar al propietario, «que presumiblemente es el cabo Loza».
Al respecto, el director de Diprove, Jorge Águila, recordó que el cabo Loza les dijo a los investigadores que el vehículo con placas clonadas «era de un amigo» y que iba a llevarlo hasta esas oficinas con los papeles, «pero nunca vino».
Sin embargo, la anterior semana el abogado de este oficial aseguró que existe un complot contra su cliente, ya que éste había perdido su credencial y alguien la habría colocado intencionalmente en la camioneta para perjudicarlo.
El vehículo con placa clonada
Caso
La camioneta que destapó el caso de las placas clonadas es una Dakota, marca Dogde, modelo 2006, con tracción 4X2 y un motor de 3700cc. Es de procedencia norteamericana, de color blanco, con radicatoria en El Alto y con placas de control clonadas 2288-UU.






