«En media hora, de mi auto desaparecieron el volante, el cerebro, el flujómetro y otros accesorios. Fui a dar parte del robo a Diprove, allí me exigieron mis papeles, antes de la denuncia, y mi número de teléfono celular», contó uno de los uniformados que, como los demás policías entrevistados, no quiso que se publique su nombre por razones de seguridad.
Dos días más tarde, añadió, los auteros le llamaron para pedirle $us 2.000 con el compromiso de devolverle sus autopartes. «¿Quién les dio mi número, sino los mismos de Diprove?», preguntó.
El último miércoles, de manera sorpresiva, la Diprove fue intervenida, debido a que se conoció el caso de clonación de placa de un vehículo, que el Gobierno sospecha perteneció al ex comandante de la Policía general Ciro Farfán. Por esa causa, el mismo día, Jorge Santiesteban sucedió a Farfán. Este diario conoció la denuncia de un coronel con anterioridad, por lo que empezó a indagar.
Relación. Otro jefe policial contó que fue víctima de robo de accesorios de su vehículo y, pese a que uno de los sospechosos fue detenido junto al carro en el que se transportaba, después de ocho meses de investigación, la Fiscalía y Diprove quisieron devolverle el vehículo.
«La investigación llegó a determinar que un Subaru Forester era una de las tres movilidades en las que se transportaban los delincuentes de la banda de los Mamani-Cortez que todo el mundo los conoce. ¿Por qué actúan con tanta parcialidad?», se quejó.
Un tercero, en entrevista con La Razón, tras ser consultado sobre su caso, se tomó la cabeza con las manos porque no quería acordarse de lo que pasó hace un año atrás. Indicó que estuvo a punto de perder la vida por tratar de evitar la sustracción de su carro y, luego, por la peligrosa amenaza de los delincuentes que hasta le llegaron a disparar cuando estaba cerca de uno de sus hijos.
Se conoció del caso de otro oficial que tuvo que negociar la devolución de autopartes de su vehículo con un reo, en la cárcel de San Pedro. «He visto 80 casos en Diprove y no entiendo cómo apenas cuatro de esos casos llegan a una investigación fiscal», indicó.
Las víctimas coinciden, según las fuentes consultadas, en que la relación de Diprove con auteros llegó a tal punto que si se organizaba un operativo para aprehender a los delincuentes, éstos eran los primeros en saberlo.
Robo. Un coronel confesó que de tanta impotencia que sentía, llegó a salir por varias noches buscando a los ladrones, armado y dispuesto a disparar su revólver si llegaba a encontrar a uno.
Según el presidente de la Asociación de Propietarios, Víctimas de Vehículos Robados, Ángel Gemio Mendoza, cada año son sustraídos alrededor de 6.000 carros en el país, de los que entre 50 y 70 son recuperados por Diprove.
El 8 de mayo, el ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, afirmó que funcionarios de Diprove están vinculados con una red que no sólo clona documentos de vehículos, sino que también está relacionada con trámites para carros robados y de contrabando.
El ex comandante de la Policía general Ciro Farfán negó al día siguiente que en esa institución haya esa red e indicó que esas declaraciones eran especulaciones.
«Pero en la sociedad, no sabemos qué tipos de delincuencia existe. La delincuencia tiene mil formas de mimetizarse. Ése es mi punto de vista», aclaró a La Razón, a principios de semana.
Horas antes de la intervención de Diprove, el entonces director de esa repartición coronel Jorge Águila dijo que «no se puede descartar ninguna información», respecto a los clanes delincuenciales, y que «yo no podría afirmar ni negar que existan estas organizaciones al interior de la Policía».
2 minutos y medio para robar
Un coronel víctima de auteros aseguró que los ladrones roban en sólo 2 minutos y medio. El técnico automotriz, Pedro Gutiérrez, confirmó a La Razón que el objetivo de los delincuentes es la apertura de la capota para cortar los cables de la batería para inhabilitar la alarma. Luego proceden a extraer las autopartes del vehículo.






