La posesión de la indígena yuracaré-mojeña Rosmery Gutiérrez como asambleísta, acabó por fracturar la coalición encabezada por el partido Verdes de Costas. En esa ocasión, el MAS consiguió 17 votos de apoyo, entre ellos cuatro de sus opositores.
El secretario de Gobierno de la Gobernación, Vladimir Peña, afirmó que no necesitan de la Asamblea para gobernar, en referencia a la pérdida de control de la instancia deliberativa.
Costas consiguió nueve escaños y alcanzó la mayoría con dos votos de los asambleístas del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y tres de Nuevo Poder Ciudadano (NPC). El MAS tiene nueve escaños y el apoyo de cuatro indígenas, a los que se sumó la yuracaré-mojeña.
A partir de la posesión de Gutiérrez, el jueves, cambió la correlación de fuerzas y el partido del presidente Evo Morales consiguió la mayoría en una instancia que aún es presidida por Alcides Villagómez, que enfrentó un juicio y que por ello estuvo a punto de ser llevado a la cárcel.
El jefe del MNR, William Paniagua, confirmó el distanciamiento con Costas y anunció que seis funcionarios emenerristas que trabajaban en la Gobernación dejaron sus cargos. El jefe de NPC, Germán Antelo, cuestionó la actitud del Gobernador.
El jefe de la bancada del MAS en la Asamblea cruceña, Edwin Muñoz, informó que tienen contactos con diferentes asambleístas para armar un bloque orientado a garantizar y consolidar la gestión legislativa.
«El objetivo no es sólo apoderarse del ente legislativo, sino trabajar en torno a un programa que permita la elaboración de leyes departamentales y que éstas vayan en beneficio de las 15 provincias de la región oriental», explicó Muñoz.
Para el 28 de mayo se tiene prevista la reconfiguración de la directiva a fin de consolidar la nueva fuerza mayoritaria.
Peña aseguró que no aceptarán chantajes. «Si quedamos en la oposición, lo respetaremos porque vivimos en una democracia», insistió la autoridad.






