La bancada de los pueblos indígenas en la Asamblea Legislativa de Santa Cruz declinó su aspiración de presidir el ente regional. En su argumento, el justificativo es la presión que tuvo por parte las fuerzas mayoritarias con las que negociaba para la conformación de la directiva.
El asambleísta indígena Wilson Áñez reveló que las «amenazas y chantajes» del Movimiento Al Socialismo (MAS) y la «imposición» de la agrupación Verdad Democrática Social (Verdes) —del gobernador Rubén Costas— fueron las razones que obligaron a retirar su candidatura.
«Se evidenció que los políticos grandes sólo atropellan, ultrajan y pisotean a los indígenas. Dieron su mensaje de que sólo podemos servir de escalera para ayudar a escalar. Sinceramente, hemos ofrecido al pueblo cruceño una opción alternativa a las posiciones encontradas que existe actualmente», informó Muñoz.
La determinación de los indígenas de mantenerse al margen de las negociaciones amplía la incertidumbre en los acuerdos políticos de las bancadas de Verdes y el MAS.
Ambos tienen nueve representantes en el Legislativo regional, mientras que el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) y Nuevo Poder Ciudadano (NPC) cuentan con dos asambleístas. Estas dos últimas agrupaciones políticas afirmaron que no apoyarán al MAS.






