Autoridades de la Dirección de Prevención de Robo de Vehículos se reunieron hoy con la Agregaduría Policial de Chile para intercambiar información sobre automóviles robados, con el fin de que sean recuperados y devueltos a sus dueños.
«Se está haciendo ya el intercambio de información y de acuerdo con los resultados que tengamos vamos a tener un análisis, sobre las acciones que vamos a tomar en este caso respecto al robo de vehículos», dijo el comandante de General de la Policía, Jorge Santiésteban.
El general informó que luego se harán operativos para que esos vehículos retornen a su país. «Diprove hará una revisión y hará todo el análisis de los vehículos», según ANF.
Según un reportaje del diario La Tercera de Chile, los denominados «chuteros» bolivianos (vendedores de carros sin papeles) se dirigen hasta Iquique para comprar vehículos robados por precios que van desde 2.000 hasta los 9.000 dólares.
En Chile, las cifras de la Policía indican que el año pasado hubo más de 29 mil denuncias por robo de autos y que el primer trimestre del 2011, la cantidad de sustracciones aumentó en un 35.2 por ciento, en comparación con la misma fecha del 2010. En Iquique, en tanto, los robos llegan a 360, y en esa ciudad actualmente se investiga a tres bandas delictivas.
La manera de sacar los autos de Chile es por pasos fronterizos no habilitados. Actúan de noche y sin luces atravesando el Salar de Huasco, Uyuni o Coipasa para llegar hasta algunos de los pueblos cercanos a la frontera con Chile, como Challapata, Uncía o Sabaya. Según la presidenta de la Aduana, Marlene Ardaya, este año se confiscaron cerca de 300 autos y han quedado detenidas 35 personas. «Los operativos son esporádicos y normalmente los hacemos con las patrullas móviles que hay en el camino», sostuvo la alta funcionaria, al señalar que las vagonetas son las favoritas por los ladrones.






