Ávila, junto a su hijo Gary, fue aprehendido el pasado martes por efectivos de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) por ocultar en el garaje de su vivienda una avioneta desarmada que posteriormente dio positivo en un examen de microaspirado para detectar si había restos de drogas en su interior.
Zeballos encabezó ayer la audiencia cautelar que definió la aprehensión de Ávila en el penal de Palmasola, aunque eso ocurrirá una vez que sea dado de alta en la clínica Niño Jesús, donde fue internado el día de su captura debido a una descompensación cardiaca.
En el momento de la aprehensión, Ávila se identificó como asesor del presidente Evo Morales, y responsabilizó a un sector de la dirigencia del Movimiento Al Socialismo de estar detrás de su detención. Ayer, la Fiscalía de Distrito aceptó una denuncia interpuesta en su contra por el Ministerio de la Presidencia, por la comisión de los delitos de desacato, falsedad material y uso de instrumento falsificado.
El fiscal Isabelino Gómez dijo que «el presente caso tiene que ver directamente con la seguridad del Estado». Ayer apareció además una nueva denuncia en contra de Ávila Balderrama, a quien el ciudadano Jorge Pinto responsabilizó de tres estafas, la primera por un monto de seis mil dólares, la segunda 15 mil y la tercera por 20 mil dólares.
El dueño de una avioneta sospechosa
Fructuoso Ávila tenía en el garaje de su casa una avioneta en la que luego hallaron residuos de droga. En su defensa dijo que trabaja por el MAS y el cambio desde hace mucho tiempo.






