«Lo que tenemos que trabajar con organismos específicos para la niñez es la evacuación, aunque ellos (los padres) puedan hacer cualquier motín u oposición. Ellos (los internos) dicen ‘el niño está ahí para no romper el vínculo familiar’, pero eso tiene un alto costo», dijo Sueiro a La Razón.
La autoridad tomó como prioridad a los niños del penal cruceño de Palmasola, donde el lunes los reclusos lincharon a un reo, señalado de haber abusado sexualmente de las hijas de algunos internos. «Lo más urgente es evacuarlos porque no vamos a esperar otra violación y otro linchamiento. Hay que tomar cartas en el asunto; la misma experiencia nos obliga a hacer esas medidas, ya que el peligro es latente», sostuvo. La población carcelaria del país es de 10.000 reclusos. Por cada cinco o seis de ellos, hay un niño viviendo en la cárcel, según estudios del Defensor del Pueblo. El 2006 se informó que eran cerca de 1.400 los menores en penales. En la última década fracasaron al menos tres planes de evacuación de estos infantes.
CUIDADO. Sueiro recordó que la Ley 2298 establece que niños de cero a seis años pueden vivir con sus padres en los penales, pero que «esto da pie para que haya hasta de 14 años o más». En ese marco, señaló que lo primero que se hará es hacer cumplir esa ley y, a futuro, se trabajará para sacar de los recintos penitenciarios incluso a los menores de seis años. «Sé que en Santa Cruz hay un movimiento enorme de instituciones para evacuar a los 420 niños de Palmasola. Con el caso que se ha suscitado amerita, pues, un retiro».
Esta medida se prevé replicar en los centros de todo el país, pero en el caso del penal de Palmasola se estimó que la próxima semana se realizarán reuniones con organizaciones involucradas con la niñez y esta problemática, para encontrar una solución.
Adelantó que se ha trabajado con organizaciones no gubernamentales, pero que éstas no están en todas las regiones. «En La Paz hay algunas ONG que retiran a los niños en las mañanas o facilitan las cosas para llevarlos a la escuela, pero de todas maneras (los menores) vuelven al penal».
Lamentó que hasta la fecha no haya existido un acuerdo que permita erradicar por completo el encierro que sufren los infantes. Sin embargo, reconoció que el reciente caso registrado en el penal cruceño «va a ayudar a que se tomen medidas prontas».
«De una vez tenemos que cumplir la norma. Por ley es de cero a seis años, y esos niños tendrán que estar fuera de los penales, porque también son sujeto de vulneración de derechos. No tenemos que permitirlo más con la muestra que hemos tenido».
Actualmente trabajan con la problemática de la niñez en penales, Save the Children, Unicef y la Pastoral Penitenciaria, entre otras instituciones.
Sueiro reconoció que el hecho de tener a los niños dentro de un penal los hace propensos al delito. A futuro, agregó, si se tiene que hacer guarderías para los hijos de los internos tendrán que hacerlas fuera del penal, que no estén dentro de la población interna. Se clasificará lugar para los internos y si toca tener a niños los van a tener fuera, para que no se repitan estos hechos.
La Ley de Ejecución Penal establece que las cárceles deben contar con una guardería para menores de seis años.
Hay silencio entre los reclusos
Acuerdo
Sobre las sanciones a las que podrían ser pasibles quienes incurrieron en el linchamiento, Jorge Sueiro dijo que
«quien quita la vida tiene una responsabilidad penal, pero en la cárcel, me puedo adelantar a decir, existe un pacto de silencio».






