«El problema que tenemos en Charaña es el agua. Queremos que nos la den del río Uchusuma para satisfacer nuestra demanda», exigió el alcalde de Charaña, Vladimir Montes.
En Charaña, a 189 kilómetros de La Paz y a 4.000 metros sobre el nivel del mar, viven más de tres mil personas que crían ganado camélido. Pero desde hace décadas sufren por la escasez del líquido y están preocupadas por los proyectos peruanos cerca de la frontera, que merman el agua que llega a los bofedales donde beben sus llamas y alpacas.
En la Bocatoma de Uchusuma, en territorio peruano, el agua que se escurre desde los nevados se desvía hacia un canal que lo lleva hacia Tacna. Los peruanos aseguran que ese proyecto data de la época del virreinato.
«Les rogamos, hermanos, que nos concedan al menos un 40% del Uchusuma hacia Bolivia. Ya no tenemos bofedales y los animales sufren», dijo Félix Butrón, mallku provincial de Pacajes, en una expedición con representantes peruanos, el pasado viernes.
Marco Antonio Santibáñez, ministro consejero de la Embajada del Perú, respondió que la Comisión Técnica Binacional que trabaja en el tema, determinará el próximo año, con un modelo matemático, las demandas y las ofertas de ambos países.
11 proyectos para Charaña
El municipio de Charaña presentó 11 proyectos al Ministerio de Medio Ambiente y Aguas para la construcción de bombas abastecedoras para el consumo humano y riego para sus cultivos y sus animales.
«Nosotros hemos presentado los proyectos que hasta ahora están durmiendo en esas oficinas (del ministerio) por los trámites burocráticos que existen. Mientras tanto, Charaña, que tiene unas 3.000 personas que moran en todo el municipio, está desabastecida de agua», reclamó el alcalde, Vladimir Montes.






