Buitrago fue presentado ayer a la opinión pública por las autoridades del Ministerio de Gobierno y de la Policía antinarcóticos en La Paz, luego de ser trasladado desde la capital oriental, horas después de su detención.
Sacha Llorenti, ministro de Gobierno, lo calificó como un «pez gordo del narcotráfico y del terrorismo». «(Para lograr su captura) hubo un trabajo largo, paciente y coordinado con la Policía Colombiana», dijo.
La FELCN había activado un operativo de vigilancia desde la noche del lunes en al menos tres domicilios en Santa Cruz, donde se sospechaba que moraban súbditos colombianos ligados a una red de narcotraficantes.
Fue a primeras horas de la mañana del martes que se allanó las viviendas ubicadas en la zona de la radial 19, otra en el barrio Polanco y otra en el Barrio Conavi de la capital oriental. Las autoridades bolivianas no informaron de otros detenidos.
ANTECEDENTES. Buitrago, según la FELCN, tiene más de 50 procesos en Colombia, no sólo por estar vinculado con el narcotráfico, sino con actividades paramilitares, con su participación en masacres, torturas, desplazamiento de cientos de personas, violaciones a derechos humanos, y en la comisión de crímenes de lesa humanidad.
Además de la Policía Colombiana, también lo buscaban el Ejército Colombiano y el Departamento Administrativo de Seguridad de Colombia.
El director de la FELCN, Gonzalo Quezada, reveló que el sujeto es un prófugo de la justicia colombiana que llegó al país hace dos años, utilizando documentación falsa y de manera clandestina. «Vino con la misión expresa de vincular traficantes bolivianos con traficantes del Cono Sur (Sudamérica)», añadió.
El aprehendido tenía relación con su hermano Héctor Favio Buitrago, otro conocido narcotraficante colombiano que organizaba envíos desde Sudamérica hasta África, por vía marítima, y que ingresó clandestinamente a Bolivia. Las autoridades no explicaron si esta persona también fue detenida en Bolivia porque no fue mostrada ayer.
Sin embargo, el informe de la FELCN asegura que como resultado de los operativos policiales que se realizaron, «se logró la aprehensión en Bolivia de los principales líderes del brazo armado de las ex Autodefensas Unidas de Colombia (AUCC), que es un bloque de las Autodefensas Campesinas del Casanere (ACC)».
Desde Santa Cruz se dio a conocer que Héctor Fabio se quedó en esa capital esperando una audiencia cautelar por el delito de tráfico de sustancias controladas, tras una prueba positiva de microaspirado de partículas en el vehículo en que circulaba.
AUCC. A Porremacho se le atribuye la desaparición de personas cuando fue parte de las AUCC, una organización ilegal paramilitar de extrema derecha que fue creada en abril de 1997 para reunir, en una entidad relativamente centralizada, a muchos de los grupos paramilitares de aquel país.
Durante su existencia, esta organización ofrecía protección a los cárteles colombianos dedicados al tráfico ilícito de drogas y en el último tiempo se dedicó al tráfico de estupefacientes por la región del Cono Sur.
Expulsión. Por todos esos casos, «el Estado (boliviano) ha tomado la decisión de expulsar a esta persona y que sea entregada de inmediato a las autoridades colombianas para su procesamiento», aseguró Llorenti.
Más adelante, el ministro expresó su felicitación a la FELCN por haber llevado «un trabajo muy importante en la captura de esa persona».
Buscados en los 90
Según la FELCN, Carlos Noel y Héctor Favio Buitrago Vega eran buscados desde finales de los 90 por las autoridades colombianas por delitos de narcotráfico y terrorismo (masacres, torturas, desApariciones).
Traficaban droga desde Bolivia
Según la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN), el prófugo colombiano Carlos Noel Buitrago Vega trabajaba desde pistas clandestinas en Bolivia para traficar cocaína hacia otros países de la región, especialmente Brasil.
El director de la entidad antinarcóticos, coronel Gonzalo Quezada, informó que el aprehendido realizaba «embarques, por lo menos cada dos meses, de 400 kilos de droga hacia el vecino Brasil». Manifestó que inclusive se dio a la tarea de instalar laboratorios de cristalización de cocaína para producir su propia mercancía ilegal.
En su prontuario destaca la relación delictiva con su hermano Héctor Favio Buitrago Vega, con quien enviaba la droga desde Sudamérica hasta África por vía marítima. A Porremacho también se lo vincula con Héctor Germán Buitrago Parada, alias Martín Llanos, primo suyo a quien utilizaba como «enlace y emisario» para establecer redes de narcotraficantes en Sudamérica.
Carlos Noel Buitrago había llegado a Bolivia con una misión expresa de vincularse con narcotraficantes bolivianos y del Cono Sur como Argentina, Brasil, Paraguay y África, para instalar laboratorios de cristalización de cocaína y dirigir actividades ilícitas.
En las próximas horas, Noel Buitrago sería deportado a Colombia, en cumplimiento de una orden internacional de captura, ya que supuestamente tiene pendiente una sentencia de nueve años de prisión por la comisión de delitos en su país.






