El gobierno de Evo Morales notificó ayer a la oficina de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Nueva York la denuncia a la Convención sobre Estupefacientes de 1961, porque penaliza el pijcheo de la coca.
De acuerdo con los procedimientos y mecanismos de la ONU, para que entre en vigencia la denuncia deberán pasar seis meses, es decir hasta el 1 de enero del 2012, fecha en la que Bolivia se adherirá otra vez a la misma, pero con la salvedad y reserva correspondiente en caso de no atenderse el pedido. Los países miembros del organismo internacional analizarán la posición boliviana y, tras una consulta, decidirán si aceptan las objeciones, se explica en una nota publicada en El Nuevo Herald.
La mencionada Convención otorga un plazo de 25 años para que se erradique el masticado de la hoja de coca, práctica común en diferentes sectores sociales de Bolivia. Morales sancionó la ley que prevé la denuncia a la Convención de 1961.
El canciller David Choquehuanca, en reiteradas ocasiones, explicó que la prohibición al masticado de coca surgió por desconocimiento sobre su uso ancestral. La Constitución declara a la coca Patrimonio cultural.






