Gritos de protesta y desorden caracterizaron al segundo día de operaciones del Servicio General de Identificación Personal (SEGIP).
Los funcionarios civiles que aún practican en el sistema se vieron acorralados por cientos de personas que llegaron hasta esas dependencias, a quienes pidieron volver «si no hay urgencia».
Juliana Martínez, encargada de Digitalización, quien pidió calma en voz alta a los ciudadanos, informó que para organizar el trabajo se distribuyó por filas a las personas solicitantes de la cédula de identidad: una para trámites de renovación, otra para casos especiales, una para personas de tercera edad y mujeres en estado de gestación.
«Nosotros hacemos un ingreso de 10 personas, nos estamos ordenando de esa forma por el momento todo está organizado, lo que les pido es un poquito de paciencia porque todavía la situación esta tensa, la gente esta susceptible y las personas que no tengan urgencia les pido por favor que puedan venir mañana, o, pasado que estará más vacío», dijo Martínez.
En los siguientes días el Banco Unión debería habilitar cajeros en las instalaciones del SEGIP para acelerar atención a las personas.
«Ustedes podrán venir, estarán en sus mesas y pagarán en el Banco Unión será más práctico que cancelen aquí», sostuvo Martínez.






