El presidente de la Cámara de Diputados, Héctor Arce, aclaró ayer que no instruyó el retiro de grabadoras y micrófonos de una mesa, como lo hizo conocer uno de los miembros de seguridad a los periodistas el miércoles, poco antes de iniciarse una conferencia de prensa.
«Se pone en conocimiento que no hubo, ni existirá, una orden o instrucción a ningún servidor público, ni miembro de seguridad policial para despejar los micrófonos, debido a que no tendría ningún sentido, puesto que el titular de la Cámara Baja realiza constantemente declaraciones de prensa a los medios de comunicación en distintos lugares, rodeado de micrófonos, reporteras y cámaras», refiere un boletín de prensa en alusión a lo sucedido.
El documento explica que un oficial del equipo de seguridad de la presidencia de la Cámara Baja «extralimitó sus funciones» al solicitar el retiro de los micrófonos.






