Los dos policías de la Unidad Móvil de Patrullaje Rural (Umopar) que fallecieron el martes al intentar cruzar una laguna fangosa cerca del río Ichilo, para intervenir una fábrica de cocaína, recibirán hoy una condecoración póstuma antes de su entierro.
Los cuerpos del teniente Bernardo Luna Céspedes (28) y del sargento Sabino Ramos (31) llegaron ayer a La Paz. «A las 9.45 (de hoy) se tiene prevista la misa de cuerpo presente, luego se procederá al ascenso póstumo de ambos al grado inmediato superior y se les conferirá la condecoración al valor póstumo de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico», dijo el coronel Julio Alarcón, director de Comunicación de la FELCN.
Se confirmó y comunicó a los familiares que el deceso de ambos uniformados fue accidental. El ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, asistió al velatorio en La Paz.






