El director ejecutivo de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDC) Yuri Fedotov, destacó ayer en Viena el rol del Estado Plurinacional de Bolivia a nivel internacional, en la lucha contra la corrupción.
«La Convención de Naciones Unidas contra la Corrupción es el primer tratado global anti-corrupción. Bolivia es un ejemplo de un país que está realizando esfuerzos vigorosos para adaptar sus leyes e instituciones a los estándares de la Convención», destaca un comunicado de la ONUDC. Bolivia ratificó la Convención el 2005 y se sometió voluntariamente a un examen de su aplicación de la Convención en un programa piloto el 2009.
Colombia y los Países Bajos como Estados examinadores tomaron en su informe final nota de «la profunda preocupación de las autoridades bolivianas sobre la frecuencia con la que los investigadores, fiscales y jueces que trabajan en casos de corrupción han sido sujetos de amenazas y violencia». En ese sentido, recomendaron que el Estado boliviano adopte una legislación específica sobre la materia.
La entidad aseguró su cooperación con el Ministerio de Transparencia Institucional y Lucha Contra la Corrupción, a cargo de la ministra Nardi Suxo, para adecuar la normativa y las políticas de protección de testigos a estándares internacionales.






