Adán López, de 30 años, que fue secuestrado y sobrevivió a seis disparos de arma de fuego, salió ayer de terapia intensiva del Hospital Japonés, en Santa Cruz, y mediante su abogado pidió el cambio de fiscales que indagan el atentado que sufrió el 9 de julio.
López fue secuestrado por desconocidos el 4 de julio en la ciudad de Montero, y cinco días después fue hallado en unos cañaverales con seis disparos de arma de fuego, a 50 metros del cuerpo de Limberg Baptista, que tenía nueve proyectiles en el cuerpo.
En este caso, nueve personas fueron encarceladas preventivamente en la cárcel de Palmasola, por el secuestro y asesinato de Baptista, y el intento de homicidio de López. Después de permanecer dos semanas en terapia intensiva, Adán López dijo que teme por su vida y recuerda poco de lo que le sucedió.
«Tres personas me obligaron a subir a una vagoneta», declaró ayer la víctima. Su abogado, Franz Menacho, pidió garantías constitucionales para López y su familia. El jurista señaló que se pedirá al Fiscal de Distrito que aparte del caso a los fiscales Alberto Cornejo y Jorge Tamayo, pues hasta ahora no han actuado en el proceso.





