De manera sorpresiva y cuando el juicio por el caso «Octubre negro» ingresaba a la etapa de dictamen de sentencia, el Tribunal que atiende el caso decidió suspender las audiencias hasta el 11 de agosto, debido al permiso que solicitó la conjuez Elizabeth Maldonado, con el argumento de que su madre se encuentra en delicado estado de salud.
Después de difundirse la información, que fue hecha pública por el presidente del Tribunal, Ángel Irusta, los familiares de las víctimas expresaron su rechazo a la decisión judicial y anunciaron que continuarán con su vigilia al frente del edificio de la Corte Suprema. Esta medida de protesta cumple hoy 30 días.
El juicio debía retomarse ayer, lunes, con los alegatos de los exministros de Gonzalo Sánchez de Lozada, Erick Reyes Villa y Adalberto Kuajara, luego de haber sido expuestas las conclusiones del Ministerio Público.
En este proceso también expusieron sus alegatos los abogados de los familiares de las víctimas y cuatro de los cinco exjefes militares del 2003, que están siendo procesados por los hechos de septiembre y octubre que derivaron en la muerte de más de 60 personas en El Alto y La Paz.
El abogado de las víctimas, Rogelio Mayta, manifestó que la decisión «raya en lo ilegal» y está fuera de toda norma y además denunció que la medida pretende desarticular la vigilia que mantienen en Sucre las organizaciones sociales de La Paz y El Alto.
El representante de los familiares, Juan Patricio Quispe, aseguró a este diario que «definitivamente nos quedamos aquí, la vigilia continuará». Dijo que no es posible que suspendan el juicio por 10 días sólo porque la familiar de una conjuez esté enferma. Asimismo, descartó iniciar medidas de protesta porque los ministros de la Corte Suprema no estarán sesionando en Sucre.






