La exjueza Jenny Prado, detenida desde el 8 de julio en el Centro de Orientación Femenina (COF) de Miraflores, fue trasladada ayer al penal de San Pedro de Oruro, a exigencia de las internas de La Paz que pedían ese cambio con una huelga de hambre.
El traslado lo decidió el director de Régimen Penitenciario, Jorge Sueiro, para precautelar la seguridad de la interna, ingresada a la cárcel por presuntos delitos de prevaricato e incumplimiento de deberes. En su contra pesan 33 acusaciones formales.
«Prado amenazaba a las otras mujeres, actuaba con prepotencia, discriminaba a la gente humilde y las internas tomaron sus medidas y exigían su traslado. En el centro de Obrajes también la rechazaron y si la llevábamos ahí, iba a ser agredida. Por precautelar su integridad fue llevada a Oruro», explicó Sueiro.
Ayer, unas 20 reclusas del COF de Miraflores iniciaron una huelga de hambre exigiendo su inmediato traslado a otro centro. «La señora Jenny Prado nos está haciendo enfrentar entre compañeras en este penal», dijo a La Razón una de las delegadas del COF.
Afirmó que desde que llegó, comenzó a dividir a la población entre las sentenciadas y las detenidas preventivamente, y por su condición de exadministradora de justicia amenazaba a las internas argumentando que «va a influenciar en nuestros procesos».






