El ministro de la Presidencia, Carlos Romero, aceptó en La Paz ambas condiciones, aunque precisó que se desplazarán a la capital potosina «los ministros de los sectores involucrados, porque eso es lo que corresponde».
«Se analizó la nota del Ministro de la Presidencia y se determinó que se instalen las mesas de diálogo desde las 09.00 en Karachipampa. Los ministros deberán tener poder de decisión; de lo contrario sería un nuevo saludo a la bandera», advirtió el presidente de Comcipo, Celestino Condori.
Pese a la apertura, el Consejo Consultivo decidió declarar estado de emergencia, mantener la convocatoria a un cabildo sobre el diferendo limítrofe entre Coroma (Potosí) y Quillacas (Oruro), y dar plazo de 15 días a su Asamblea Departamental y a la Gobernación para que promulguen una ley de creación de una fábrica de cemento.
La conclusión de los estudios sobre el Cerro Rico, la construcción de un aeropuerto, la puesta en marcha del complejo polimetalúrgico de Karachipampa y el desarrollo de proyectos viales son otros puntos de su pliego.
Ayer, en La Paz, el Ministerio de Autonomías abrió los sobres de calificación para escoger a expertos que en 45 días harán el trabajo de gabinete del conflicto limítrofe. «En octubre podríamos estar empezando el trabajo de campo», destacó la ministra Claudia Peña.
Vice rechaza mediación de Maldonado
El senador potosino Eduardo Maldonado (MAS), quien el año pasado realizó una huelga de hambre para que se atiendan las demandas de su región, se ofreció de mediador, pero el vicepresidente Álvaro García lo rechazó «porque el Gobierno ya estaba trabajando en Potosí».
2010, el brote del descontento
El 31 de julio del 2010, Potosí declaró un paro cívico indefinido con bloqueo de las garitas de ingreso. El conflicto duró 19 días y marcó la ruptura entre la región y el Gobierno nacional.
Esta medida fue adoptada luego de paros escalonados de 24, 48 y 72 horas con bloqueo de caminos por la atención de un pliego de peticiones de seis puntos, que incluía la delimitación de Quillacas (Oruro) y Coroma (Potosí), instalación de una fábrica de cemento en Coroma, frenar el deterioro del Cerro Rico, puesta en marcha de Karachipampa, construcción de un aeropuerto internacional y desarrollo de proyectos viales.
El 3 de agosto, el Comité Cívico (Comcipo) congregó a más de 100 mil personas en un cabildo y el 6 de ese mismo mes, a más de 150 mil personas. Paralelamente, en todas las capitales de departamento, residentes potosinos incrementaron la presión sobre el Gobierno con una huelga de hambre.
El 15 de agosto, los cívicos fueron obligados a negociar en Sucre por campesinos afines al MAS y el 16 se suscribió un acuerdo, en el que el Gobierno se comprometió a atender las seis demandas. Ha pasado un año desde entonces, y los cívicos denuncian el incumplimiento gubernamental.
Masiva marcha de protesta en la ciudad
Una masiva marcha, encabezada por el Comité Cívico Potosinista (Comcipo), recorrió las calles de la Villa Imperial ayer lunes, exigiendo al Gobierno nacional que atienda las seis demandas planteadas por la región hace un año.
En la movilización participaron unas 50 organizaciones afiliadas a Comcipo, y decenas de moradores de Coroma, comunidad que tiene conflictos de límites con Quillacas, en el departamento de Oruro.
Un cartel gigante que decía «Potosí, federal», vieja consigna usada para reclamar de los gobiernos centrales atención a las demandas del departamento, sirvió de marco a las intervenciones de los dirigentes cívicos, sindicales, profesionales y empresariales en la plaza 10 de Noviembre.
El delegado de Coroma, Alfredo Ramos, informó a radio Kollasuyo de Potosí que cerca a 2.000 pobladores de las 11 comunidades de ese distrito indígena estuvieron en la tranca de San Antonio, donde celebraron un ritual ancestral recordando «los 19 días de sacrificio» que encaró el pueblo potosino entre julio y agosto del pasado año. Luego de la marcha, Comcipo realizó un Consejo Consultivo donde se definió una estrategia para conseguir la atención a su pliego.






