En la comunidad de Surusaya-Suri Panta, municipio de Viacha (La Paz), fue inaugurado ayer el Centro de Inserción Social Juvenil «Qalauma» (Piedra y Agua) que albergará a 300 jóvenes infractores de la ley.
El penal mixto, construido con una inversión de $us. 1,5 millones, será un espacio de rehabilitación de jóvenes y adolescentes comprendidos entre los 16 a 21 años, donde se les brindará educación y se les enseñará un oficio para que lo ejerzan tras salir del centro.
El ministro de Gobierno, Sacha Llorenti, destacó que la administración estará bajo tuición de su despacho, a través de la Dirección de Régimen Penitenciario, con el apoyo técnico del Movimiento Laico de América Latina (MLAL).
«Este centro fue construido en apego a un modelo pedagógico Asociación de Protección y Asistencia a los Condenados (APAC), cuya meta es transformar a los privados de libertad en miembros productivos para beneficio de familias y su comunidad», explicó.
Para hacer realidad el proyecto, participaron el Vicariato General de la Diócesis de El Alto, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), la Unidad Técnica Local de la Cooperación Italiana, Antonella Scarnecchia, entre otros. Tras la inauguración, al centro llegaron los primeros 28 jóvenes que cumplían condena en el penal de San Pedro.






