Mientras tanto, en el salón de audiencia se vivía un ambiente de mucha expectativa. Los acusadores y acusados involucrados en el caso Octubre se encontraron frente a frente por largos minutos, pero en silencio y sin cruzar palabras. En los corredores y pasillos de la Corte Suprema se notaba un ajetreado movimiento de funcionarios judiciales que comienzan a preparar las salas de prensa para el día en que se lea el fallo final.
De acuerdo a los datos a los que accedió La Razón, los miembros del Tribunal llegaron a la Corte Suprema a las 08.00 y de inmediato dieron inicio a su larga sesión de debate interno. A media mañana recibieron una merienda en el ambiente de la Sala Plena que, por algunos días, se está convirtiendo en su segundo hogar dado el tiempo que permanecen en ella.
Debate. En esa sala, que no tiene aparato televisor, pero sí cuenta con computadoras, deliberan el presidente del Tribunal, Ángel Irusta, y el ministro Hugo Suárez, además de los conjueces Elizabeth Maldonado Loayza, Daysi Careaga Alurralde, Freddy Lupa Totola y Eduardo Arteaga Rivera, acompañados sólo por la secretaria de ese tribunal.
Los dos ministros y cuatro conjueces analizan las declaraciones de 328 testigos, además de 1.364 documentos. Las pruebas periciales presentadas por el Ministerio Público, suman 308 elementos y las materiales son 117, además de las pruebas de descargo que llevó la defensa.
Para matar el tiempo, los exjefes militares y los dos exministros acusados salen a los corredores para conversar entre ellos e intercambiar criterios con sus abogados. Por su parte, el fiscal General, Mario Uribe, tiene asignada una oficina donde permanentemente se reúne con sus colaboradores más cercanos.
«La espera desespera», afirmó a La Razón el ex ministro Erick Reyes Villa y agregó que está confiado en que los jueces «sabrán aplicar justicia». El fiscal de Recursos, Orlando Riveros, dijo que, por lo complicado del caso, este tiempo de espera estaba previsto en los planes del Ministerio Público.
En el exterior del edificio de la Corte Suprema también existe expectativa. Los familiares de las víctimas en sus carpas, con pancartas y un equipo de sonido, esperan atentos la lectura de la sentencia. Juan Patricio Quispe dijo que hoy se cumplen 54 días de vigilia y que seguirán soportando hambre y frío hasta escuchar un veredicto condenatorio.
Los acusados todavía aguardan la absolución
Los dos exministros y dos de los cinco exjefes militares del 2003 pidieron al Tribunal de Sentencia que analice las pruebas que presentaron en el juicio de responsabilidades, porque aseguran que demuestran su inocencia de los delitos de los que se los acusa.
El general Juan Véliz Herrera dijo que se siente esperanzado ya que el Tribunal va a obrar con justicia. «No cometí delito alguno». Agregó que lo único que hizo el 2003 fue cumplir con la Constitución y la Ley Orgánica de las FFAA.
El almirante Luis Alberto Aranda afirmó que las FFAA cumplieron con la ley: «Garantizamos una sucesión democrática, defendimos el sistema democrático y evitamos un mayor derramamiento de sangre».
El exministro de Trabajo, Adalberto Kuajara, aseguró que la acusación en su contra fue «armada», porque el Ministerio Público presumió la inconstitucionalidad del DS 27209, cuando el Tribunal Constitucional lo declaró como legal.






