«Lo voy a evaluar. Me parece que me va a hacer más útil de testigo de descargo de que no firmé nada, que no se explotó ni una gota de petróleo, ni una molécula de gas y que no se ha hecho ningún daño al Estado, y que más bien, hay beneficios», dijo el exgobernante (2000-2001).
Quiroga se pronunció un día después de que la Asamblea Legislativa autorizara a la Corte Suprema de Justicia iniciar el juicio en su contra, además del expresidente Gonzalo Sánchez de Lozada y tres exministros.
Tuto indicó que este juicio es político, para defenestrarlo como oposición, y que no existe materia justiciable ya que el actual Gobierno aseguró que recién el 2015 empezará la producción de los pozos explorados en su gestión. Con esto se invalida, dijo, la acusación vertida por Morales en sentido de que la explotación en dichos campos habría comenzado el 2001.
El diputado del MAS, Marcelo Elío, negó alguna persecución política. «Únicamente se está dando cumplimiento al ordenamiento jurídico del país, no hacerlo significaría un incumplimiento de deberes y significaría que estamos siendo cómplices en una actividad ilícita, dolosa», dijo.
En una concentración pública en Chimoré (Cochabamba), Evo Morales declaró ayer que Sánchez de Lozada y Quiroga «hicieron mucho daño a la economía, a la vida, y por tanto deben ser investigados por las autoridades del Órgano Judicial».
Culpó a la «mal llamada capitalización» de que Bolivia fuera enajenada a las empresas trasnacionales por los gobiernos neoliberales, «lo que provocó un grave perjuicio al desarrollo».
Según el presidente nato de la Asamblea Legislativa, Álvaro García Linera, los obrados serán remitidos de inmediato a la Corte Suprema de Justicia.
García explicó que para decidir el juicio a las exautoridades, la Asamblea valoró que los contratos firmados con empresas extranjeras no fueron remitidos al Congreso, y que éstos, además, cedían (a las empresas) la propiedad de los recursos naturales que fuesen hallados en el curso de la exploración.






