El Gobierno instruyó que se realice un análisis científico para establecer si el mineral incautado esta tarde en una edificación de la zona de Sopocachi es uranio o no. El trabajo se realizará en el Instituto Boliviano de Tecnología Nuclear, a donde fue transportado el cargamento ilegal.
Esta tarde, en un operativo que estuvo encabezado por autoridades del Ministerio de Gobierno, se incautó dos toneladas de mineral que en principio fue identificado como uranio por autoridades del Ejecutivo.
“Son dos toneladas de material radiactivo, cuyo valor en el mercado exterior llega a 50 millones de dólares”, informó el ministro de Gobierno, Carlos Romero. «Es material que se usa para la construcción de armamento nuclear», complementó a su turno el viceministro de Interior, Jorge Pérez. Ambos señalado, sin embargo, la necesidad de que se realicen estudios complementarios.
Posteriormente el ministro de Minería, Mario Virreira, anunció que el cargamento ilegal fue trasladado hasta instalaciones del Instituto Boliviano de Tecnología Nuclear, que se encuentra camino a la población de Viacha, donde se realizará un estudio especializado para establecer si se trata de uranio, una mezcla u otro mineral, probablemente tantalio.
No obstante, algunos expertos que llegaron hasta el lugar descartaron que se trate de uranio en estado puro, debido a las características del material encontrado. El profesor de geofísica, José Tellería, por ejemplo, afirmó que, “según las características que describieron los vecinos, no se trata de uranio”.
Otro dijo que podría tratarse de “yellow cake”, un material que es preliminar a la obtención del uranio.






