El Juzgado Séptimo de Instrucción en lo Penal otorgó esta noche medidas sustitutivas a la detención preventiva a los seis ciudadanos que este miércoles fueron detenidos por el almacenamiento de dos toneladas de mineral que se presume podría contener uranio.
El juez Iván Córdoba determinó que los acusados, dos ingenieros y cuatro empleados del edificio donde se encontró el cargamento, sean arraigados y que se presenten en grupos de dos a firmar libros de asistencia. Bajo esas condiciones quedaron en libertad para asumir su defensa.
Jorge Valda, abogado de los acusados de haber cometido delitos contra la salud pública (así lo establece la acusación presentada por el fiscal Javier Monasterios), aseguró que el mineral incautado es tantalio y que sus defendidos no cometieron ningún delito, “porque no hay leyes que prohíban la comercialización de este mineral”.
No obstante, el fiscal Monasterios afirmó que se trataría de mineral con una baja cantidad de uranio, lo que al final será confirmado o descartado por estudios especializados que se realizan en el Instituto Boliviano de Ciencia y Tecnología Nuclear.






