Tras posesionar esta mañana al coronel Alberto Aracena Martínez como nuevo comandante de la Policía Boliviana, el presidente Evo Morales reveló que se sentía inseguro trabajando con el saliente alto mando policial, ya que descubrió que este equipo grababa las conversaciones privadas de planificación que se realizaban semanalmente.
“No quiero que se molesten y seremos sinceros. Lamentablemente no hemos visto resultados ni han sido tan productivos. Lo que más nos molesto es que no era posible que hagamos estas reuniones para que nos graben a nosotros. Me he sentido inseguro”, denunció al iniciar su discurso tras la posesión de Aracena.
Hizo la denuncia frente a la cúpula policial que asistió al acto que se realizó en el hall de Palacio de Gobierno, entre la que estuvo presente el saliente comandante Victor Maldonado. El acto fue transmitido para todo el país por los medios estales.
“Cómo podemos ir a una reunión con el alto mando policial para hacerme grabar. Quiero decirles que estaba seguro que cualquier momento me iban a reclamar, pero quiero que sepan ustedes, cómo los hermanos policías nos pueden grabar en las reuniones que teníamos. Me sentía inseguro”, insistió.
Luego expresó su deseo de que esta práctica no se repita durante la nueva gestión policial. “Esperamos con el nuevo comandante superar esto”, dijo.
El nuevo comandante, durante su discurso, le declaró en dos oportunidades su lealtad y su compromiso con el proceso de cambio que lleva adelante su gobierno. “Declaro de manera pública mi lealtad al señor presidente constitucional, hermano Evo Morales Ayma”, afirmó.
Posteriormente se dirigió a los jefes policiales que asistieron al acto. “Les pido comprometerse profundamente con el proceso de transformación del Estado”, les dijo.






