La presidenta de la Cámara de Diputados, Rebeca Delgado, dejó en manos de la bancada oficialista del MAS su continuidad o no al frente de esa instancia legislativa y reveló que cuando asumió el cargo enfrentó algún nivel de resistencia, ya que trataron de “eliminarla” con un juicio penal y otros no le daban más que una gestión de seis meses.
El 22 de enero se renovarán las directivas en la Asamblea Legislativa y Delgado dejó a sus correligionarios evaluar su trabajo y definir su futuro, según La Razón Digital. “No va a ser una decisión personal sino una decisión de la bancada, si queremos que haya continuidad o no. Tenemos una bancada plural con más de 80 diputados y diputadas, y cualquiera de nosotros podría asumir una función que no sólo tiene que estar reservada para académicos”.






