Bolivia fue readmitida en el seno de la Convención Única Sobre Estupefacientes de 1961 de la Organización de Naciones Unidas (ONU), con la reserva de que se respete al masticado de la hoja de coca, conocido tradicionalmente como acullico, confirmó a La Razón el viceministro de la Coca, Dionisio Nuñez.
De acuerdo a la información, menos de 20 países objetaron el pedido boliviano, entre ellos Estados Unidos, Rusia, Canadá, Inglaterra, Alemania, Francia, Italia, Holanda, Suecia, Finlandia, Portugal, Israel e Irlanda.
La objeción necesitaba el aval de 62 de 184 países que conforman el organismo, por lo que la readmisión de Bolivia con la reserva del masticado de la coca quedó confirmada.
El Gobierno boliviano oficializó en diciembre de 2011 su solicitud de readmisión a la Convención, con la observación referida al acullico, una práctica ancestral masiva en el país.
Bolivia había denunciado previamente, en junio de 2011, la Convención de la ONU sobre estupefacientes, por considerar que este acuerdo le obligaba a proscribir el masticado de coca.
La objeción de la JIFE se basaba en el argumento de que la coca contiene alcaloides, aunque Bolivia considera que esa opinión carece de sustento científico y que la masticación de las hojas del arbusto -principal insumo de la cocaína- es inocua.






