El Gobierno rechazó ayer el informe sobre libertad de prensa en el país presentado el juevess por Reporteros Sin Fronteras (RSF) y destacó un texto presentado en abril por la ONU, según el cual los incidentes contra los trabajadores de la prensa, ocurridos en el marco de coberturas de bloqueos y marchas, disminuyeron respecto a 2012.
La ministra de Comunicación, Amanda Dávila, dijo que “en Bolivia hay libertad de expresión. Periodistas y ciudadanos opinan lo que quieren; lo comprobamos cada día”.
Dávila calificó a la organización no gubernamental RSF de “tendenciosa” y agregó que su reciente informe es “una opinión para ingenuos”.
“RSF es una ONG política, financiada por la CIA, como revela The New York Times”, declaró la ministra, que luego recordó que Unesco cuestionó la imparcialidad de esa entidad.






