El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Gonzalo Hurtado, dio por superada la crisis surgida dentro de esa institución cuando cinco de sus ocho colegas le pidieron que renuncie a su cargo, bajo el argumento de que la justicia no avanzó en el año y medio de su gestión.
Hurtado, al término de la Sala Plena ordinaria, afirmó ayer que él respondió al pueblo boliviano el mismo día que le pidieron que dimita a la presidencia. Reiteró que no renunciará, porque fue elegido para estar en el cargo tres años, tal como mandan la Constitución Política del Estado y las leyes.
Hurtado indicó que el martes empezó la Sala Plena y terminó anoche. La reunión fue presidida por él. Durante las dos jornadas no se analizó el pedido de renuncia, cuyo plazo vencía ayer, y más bien resolvieron las causas que dejó la extinta Corte Suprema de Justicia.
Informó que la Sala Plena se desarrolló con absoluta normalidad y que, tras superarse la crisis interna, el trabajo del TSJ ahora está dirigido a resolver las causas que llegan a la máxima instancia de la justicia en Bolivia. En abril, cinco de los nueve magistrados pidieron a Hurtado que deje su cargo, con el argumento de que durante su presidencia no mejoró la administración de la justicia en el país.






