El gélido clima de La Paz no fue obstáculo para que desde temprano (07.00), sectores comenzaran a llegar a la plaza Villarroel para participar del cabildo en defensa del proceso de cambio. Cocaleros y campesinos fueron los primeros en llegar a la cita. Les siguieron los interculturales, que arribaron con otras organizaciones para ocupar un lugar cercano a la tarima armada para recibir a distintas autoridades.
En pocas horas, la plaza estaba abarrotada. No sólo se cortó el tráfico vehicular en las rutas adyacentes, sino también las del centro paceño, cuando ingresaron los cooperativistas mineros y ponchos rojos al compás de los pututus, tarkas y pinquillos. Se estima que al menos fueron 20 mil las personas reunidas en el lugar.
El presidente Evo Morales llegó al mediodía junto al vicepresidente Álvaro García Linera y varios ministros, gobernadores y dirigentes de sectores sociales. Durante la media jornada, un helicóptero de la FAB sobrevolaba la plaza distrayendo la mirada de los asistentes, que levantaban sus tricolores y wiphalas.
Tras el discurso del Mandatario, la desconcentración no fue inmediata. Los afines al MAS se quedaron en los alrededores no sólo a comer, sino también a beber. Cajas de cerveza y botellas de roncola fueron consumidas hasta varias horas después.
Funcionarios paralizaron labores
La Asamblea Legislativa, la Gobernación de La Paz y la Alcaldía de El Alto paralizaron actividades ayer para asistir a la concentración para apoyar al presidente Evo Morales y el proceso de cambio, según ANF.
El diputado Franklin Garvizu (MAS) afirmó que a través de un comunicado de la bancada oficialista en el Legislativo, se obligó a los diputados titulares y suplentes asistir a esta concentración. No obstante, consideró que ese comunicado no debería incluir a los funcionarios públicos.
“Existe un comunicado y es de la bancada política del Movimiento Al Socialismo, para que todos los diputados, titulares y suplentes asistamos, porque somos militantes de este proceso y lo vamos a hacer. Va a haber una suerte de tolerancia, mas a los funcionarios no se les está obligando, pero hay una obligación moral más que legal”, explicó.
Sin embargo, personal administrativo de la Asamblea denunció a La Razón que, mediante una “orden verbal” de la Dirección de Recursos Humanos, se obligó a todos a asistir al evento, bajo la amenaza que se les descontaría un día de haber.
De igual forma, las oficinas de la Alcaldía alteña fueron cerradas al público; según ANF, un comunicado habría obligado a los funcionarios municipales a asistir a la concentración del MAS en La Paz, lo que impidió trámites en las distintas oficinas. Situación similar se registró en la Gobernación paceña.






