El secretario de Salud y Políticas Sociales de la Gobernación de Santa Cruz, Óscar Urenda, informó ayer que un acuerdo interinstitucional determinó que los niños mayores de seis años que viven en el penal de Palmasola, con sus padres, sean trasladados a diferentes hogares hasta fin de año.
“Sabemos que es difícil separar a los padres de sus hijos, pero es importante preservar la salud física y mental de los menores que están en la cárcel”, justificó.
Dijo que esa determinación fue asumida por jueces, la Defensoría de la Niñez, Régimen Penitenciario del Centro de Rehabilitación Santa Cruz (Palmasola) y por las políticas sociales de la Gobernación. Además, decidieron iniciar una campaña de prevención para que no ingresen más menores a ese penal.






